JS Helix 3 - шаблон joomla Joomla
  • 722 52 071
  • sendarosacruz@gmail.com

    Actividades

    Actividades
    Miércoles, 17 Diciembre 2014 08:40

    EL REGALO DE LA LUZ O LOS REGALOS DE HERODES?

    ¿El regalo de la Luz Crítica o los regalos de Herodes? Hay cristianos que en la Navidad no aceptan el verdadero regalo de la Luz, ellos prefieren los regalos de Herodes: el regalo material que se carcome y apolilla en los oscuros lugares de las fugaces alegrías del egoísmo y la ignorancia. Los así llamados cristianos no aceptan el regalo de la Gracia que permite transponer al hombre de los valles de la muerte y la tristeza, a la Naturaleza de la Vida original, de las tinieblas a la Luz, de lo mortal a lo Inmortal. Herodes ofrece millones de obsequios a través del dinero y el comercio, él hace enormes ganancias a nombre del Niño que hace dos mil años nació en un pesebre de animales y que después no tuvo lugar en este mundo dónde reclinar su cabeza. Herodes quizás siga matando y persiguiendo a los niños que nacen al amparo de la Estrella de Belén, cuya Luz sólo ven los hombre del desierto y los Magos del Oriente. La Luz de la Estrella de Belén no la ve Herodes aunque brille muy cerca de su nariz, únicamente los que no figuran en los registros del censo herodiano, esos caminantes del desierto de la vida, esos solitarios, esos verdaderos pastores del silencio y la paz, sólo ellos perciben la Luz que Fue, Es y Será. Herodes trata de evitar que el Niño Jesús pueda nacer en cada corazón sediento de Agua Viva. Esa persecución está cargada de astucia, Herodes tramó una siniestra estrategia y la ejerce desde hace siglos: SIMULAR SER CRISTIANO, para ello hizo surgir una iglesia oficial con la complicidad del fariseismo clásico y de sus “canales sin agua”, una iglesia de este mundo y para este mundo, una religión oficial para sus propios fines. Por eso la Navidad oficial, esa que descansa en la historia y en la letra muerta, es una “fiesta” que hiere y humilla a los desposeídos y a los pobres según la materia. Quizás por ello, la “caridad” sólo la ejercen los ricos, mientras que los medianamente pobres pero de buena intención darán a los pobres lo que ya no les sirve o no lo usan y todo ello en campañas bien publicitadas, de modo que el secular fariseismo gane aplausos a los ojos de este mundo. Pocos son los que ejercen la caridad donde “la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha”. La Navidad no es un festín del vientre donde la carne de pavo aumente el orgullo del “pavo real” que llevamos dentro. No son las lucecitas exteriores y ornamentales, ni la risa disonante de un extraño personaje llamado Papa Noél, no son los artificios, ni los jerárquicos “canastones”. La Navidad es un lúcido y consciente ayuno del cuerpo y del alma, en quietud y paz interior. La Navidad es el silencio y la disminución del “yo” ante el nacimiento de la Luz Crística en el pesebre de nuestro corazón, por que El Reino de los Cielos está dentro de vosotros. Busquemos pues la verdadera Navidad, esa Navidad no sujeta a calendario ni a la instrumentada tradición. Anhelemos la sagrada Navidad, es decir el sagrado Nacimiento de cuyo excelso Mensaje quieren privarnos las potestades y el príncipe de este mundo. Pero dónde está ese Evangelio Viviente que nos llama a la Libertad y al Amor Absoluto…? Esta Luz está aquí, nos conmueve interiormente y nos rodea por todos los lados, pero un falso cristianismo nos ensordece con el bullicio herodiano de la oferta y la demanda comercial, con los espejuelos de la media noche para adormecer nuestros sentidos y enturbiar nuestra débil sensibilidad espiritual con la narcosis de la costumbre ciega y parodial. El ruidismo incesante de los medios de comunicación se suman a todo esto, encalleciendo los oídos y la conciencia sin un ápice de reflexión constructiva. Es seguro que la Luz Crística simbolizada por la Estrella de Belén penetra hoy la atmósfera terrestre contaminada de vanidad de vanidades, es seguro que Aquella Luz irradia sobre nuestros corazones y sobre nuestras conciencias llamándonos apremiantemente, pero que, como decía Silesius, un hombre de profundo entendimiento espiritual: “Aunque Cristo naciera mil veces en Belén, de nada valdría si no nace en tu corazón”. La Luz Crística anhela hacer morada en el pesebre de nuestros corazones, si Juan Bautista, el hombre del desierto ha nacido ya en nuestra conciencia, seguramente nuestro pesebre se abrirá y veremos la Luz de la Redención, de modo que el Evangelio, esa Buena Nueva, ese Conocimiento Puro y sin mácula se inscriba directamente en las tablas de nuestro propio corazón para que vivamos lúcida y conscientemente El Camino, la Verdad y la Vida. Únicamente de este modo, seremos arrancados de la clásica trampa de la oposición y la persecución, arrancados del vacío de la tradición y del truculento efecto de la historicidad en cosas del espíritu. Os deseamos a todos la Verdadera Navidad. Os deseamos el Nacimiento silencioso del Amor en vuestros propios corazones. Muy pronto las aguas del Cántaro que sube un hombre sin nombre hacia el Aposento Alto, indicarán el lugar de la Cena, donde Judas, el hijo de la perdición, se pondrá en evidencia. (Lucas, Cáp. 22). 

    Calendario Actividades

    « Diciembre 2014 »
    Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5 6 7
    8 9 10 11 12 13 14
    15 16 17 18 19 20 21
    22 23 24 25 26 27 28
    29 30 31        

    Rosacruz Moderna

    En un momento crucial en el que el mundo tiene dolores de parto para acceder a la luz plena de la Era de Acuario, el “grupo del nuevo impulso” de la Escuela Espiritual de la Rosacruz Moderna hace presencia en el laberinto de la información digital ...

    > Leer mas

    Solicitar Información

    Si desea más información por favor ingrese su correo...
    050153